martes, 14 de junio de 2011

Esto es.







Se abren mis esposas, el pulso esta traicionándome, 
veo algo oculto en cada verdad, en cada mentira, 
veo un lago de sueños, y tu sombra a lo lejos. 

Veo el olvido de un miedo que me confinó hasta hoy. 
El es la luz, que ilumino un vidrio, 
mas bien el horizonte quebrado en dos, 
una luz que se apago, y hoy vuelve a existir.

 “Volveremos a caminar bajo la lluvia 
y bajo un mismo destino.” 
dijo mientras me daba la mano 
y nos llevaba hacia un sendero distinto.

 “Ya no me importa el mundo sin el” 
escribí en el espejo.
Que no funcionaba bien.
Y las lágrimas corrían palabras, 
movían de lugar las dulces navajas, 
que me impedían sonreír.

“Solo podrás caminar sobre nuestro camino, 
promételo por nuestro amor, que ya no morirá” 
pronuncio y tomo mi otra mano, insinúo ya jamás 
las volvería a soltar, porque se perdería,
lo que el no sabia es que yo había estado perdida sin el. 
y meses atrás lo buscaba bajo la lluvia de febrero, 
no podía olvidar, pero lo estaba superando, 
porque lo ame y lo amo, porque no solté sus manos, 
y jamás las soltare si el no suelta las mías…