martes, 13 de noviembre de 2012

Zoom



Tiritan imparables tus manos…
No envuelvas de nuevo dentro de un grisáceo zoom la habitación,
vas a quebrarte pronto, se te van colores,
el cielo se hace chiquito en tus ojos…
Te veo en el espejo, apuntas a tu rostro,
aquel blanco semblante, 
como si te atribuyeras todas las culpas,
como si buscaras dentro tuyo esa parte donde yo me perdí,
e instantes de luz caen de tu mirada,
recorren manchadas de rimel tus mejillas.
Eres un instante, un sueño sublime,
alejas a quien te busca porque aun no te has encontrado,
aun no me has encontrado,
No sabemos donde me perdí.
Has que vuelva por un momento,
cautiva mi realidad, 
mi alma necesita un cuerpo para sujetarse,
por un segundo más a esta vida,
e indagar por señales que resuenen 
hasta apuntarme quien soy.
De nuevo se lavan mis colores…
Y no destruyo lo que me destruye,
si no me aferro, como al ayer,
protégeme del ayer… de mi mente, mis pensamientos,
no he hablado más que conmigo hasta ahora,
necesito insulsamente defenderme de mí.





1 comentario:

Ezequiel Schiavi dijo...

Tan buena escritora como siempre! ^^